jueves 1 de octubre de 2009

Toys R us para los 23



Yo tenía de pequeña un cinexin, que proyectaba sobre la pared del hall cuando apenas llegaba al metro-veinte... De pequeña tenía también un xilófono de colores; me recuerdo en el cuarto del fondo que fue la primera habitación de Belén y después el cuarto de juegos de las dos. En aquel lugar jugamos a Legos, cuyas piezas robaba para hacer los mejores diseños destinados a simpáticos muñecos cuadrados.


También había en casa una máquina de escribir, jugábamos a oficinas. Con la tabla de planchar supimos improvisar el mostrador de una tienda y cuando la grabadora llegó a casa, Belén sacó a relucir sus dotes periodísticas en el cuarto que fue primera habitación de juegos y que recuerdo con estanterías llenas de infancia y dos sofás de color verdoso y anaranjado.

Todavía recuerdo todos los muñecos, los más blanditos, los más gastados, los más viejos... Y casi todos sus nombres... Todos. Me pregunto qué habrá sido de ellos, nadie indagó en qué lugar de entierro había decidido para la colección ni si había decidido desterrarlos. El caso es que acabaron muriendo pero los recuerdo a menudo.

Hay muchas anécdotas, que relaciono con conversaciones literales, que ocurrieron en lugares, que tenían olores que guardo en el cerebro y colores que albergo en la retina.

Entonces todas las cosas de la casa me parecían más altas y más grandes... Y también más nuevas.

Hoy no tengo muñecos, tengo en su lugar mucha infancia dentro. No tengo tampoco piezas de lego, pero sé encajar cada día mejor las situaciones... Y tampoco tengo cinexín, aunque hay quien hace de proyector.

No tengo a Belén en casa, pero está aquí dentro, donde los muñecos y los legos... Y los recuerdos más bonitos.

lunes 24 de agosto de 2009

Con M de "mónada"

M-a-r-t-a, empieza en duda con los labios sellados, se pausa en "t" y termina gritando en "a", a-cielo abierto. M-a-r-t-a... Cuyos fonemas albergan la posibilidad de encontrar en su interior palabras tales como M-a-r o A-m-a-r, y que resumen muy bien la libertad y el espíritu de un nombre que a diario repito frente al espejo y que Belén eligió para mí.

miércoles 29 de julio de 2009

La vuelta

Volver es fácil, irse resulta más complicado; sobre todo cuando es por obligación y no por voluntad, aunque es fácil volver cuando has visto nacer y morir una ciudad a lo largo de todo un año. Al verla morir, surge la necesidad de volver a la vida, yo he vuelto a la vida de las tardes de compañías gratas y palabras perfectas; he vuelto a mi gente, a mis lugares favoritos, a mi barrio, mis niñas, mis encuandres más buscados en las fotos.Cuando aprendes a usar una cámara y todos los mecanismos de exposición y distancias, -sobre todo si lo haces desde una reflex del año 83- se aprende a mirar las cosas de manera muy distinta. Una foto puede ser una simple vista impresa, al igual que un erasmus puede ser un viaje muy largo en el tiempo; pero lo que distingue a la foto de un perfecto encuadre es la manera de vivir la sensación que se transmite, igual que un erasmus puede ser la experiencia más fantástica de la vida; al menos, una de las mejores.Nunca olvidaré que fui Florencia, ni los encuadres que retengo hoy todavía en la retina, ni tampoco que conseguí volver entera y mejor, mucho mejor que entonces.

martes 7 de julio de 2009

A Reyes


He tenido mucho miedo, muchas ganas, muchas expectativas... He tenido muchas dudas. Yo, ¿sabes lo que quería? Quería hacerme mayor y encontrar gente importante, especial, corriente... Yo he tenido muchas cosas, muchas alegrías, muchas decepciones; pero sobre todo, he tenido una sorpresa, la más grande de todas, la más bonita, TÚ.

¿Cuánto han sido, dos meses? Para mí han sido la vida, la emoción más perfecta, la satisfacción más esperada.

Podríamos habernos encontrado antes, podríamos tener más tiempo juntas para contar, pero, creo que la búsqueda hizo, -con el tiempo de espera- que el encuentro fuera casi más bonito y que, a día de hoy pueda decirte que sí, que te buscaba a ti, que lo conseguimos por separado y luego juntas, y que la búsqueda sigue, que seguiremos en contacto, que esto sólo fue el comienzo y que nos veremos crecer, de corazón.


Te echaré de menos...

sábado 27 de junio de 2009

Echar de menos supone un estado de vacío en un momento concreto que hace que uno quiera tener cosas y/o personas que en ese instante no posee. Echar de menos es hasta egoísta, poco conformista, incluso inmaduro. Echar de menos es querer pertenecer al pasado y dejar de disfrutar el presente. Echar de menos es cobarde.

Yo... hay muchas veces que echo de menos cien cosas, y una de ellas es ser dos en uno, como el chmapú.

martes 16 de junio de 2009

"Lo material es solo eso: madera, tela, algodón, caucho, papel... material". Una casa sólo es una casa, aunque para mi hoy sea el espacio y el olor y también los posibles lugares donde gastar el tiempo en querer.

El olor en cambio remite a escenarios más mágicos que cuatro paredes de hormigón mal fraguado. El olor es el recuerdo de la sustancia que fuiste y logré llevar hasta el almacén de mi cerebro. El olor es lo que somos a lo largo del día y también lo que fuimos cuando, torpes, intentábamos buscar parecidos. Tú hueles sólo a ti, yo, sólo huelo a mi manera de ser.

viernes 12 de junio de 2009

Pasa que... aunque no quiera PASA.. el tiempo, ese en el que no quiero pensar... y pasa más porque no pienso en él. Pasa que no soy la misma de entonces, y pasa que aunque me negué a olvidarte, el tiempo (otra vez) se puso de tu parte, y pasa que nos olvidamos los dos y ahora pocas veces me parece olerte de cerca. Aunque ayer, cerca del laboratorio de foto, había una composición que... Pasa que era muy parecida a tu química y no pude evitar respirar profundo y cerrar muy fuerte los ojos y volver a abrirlos muy rápido.

Pasa que no quiero volver a enfrentarme a ningún final, que nunca supe vivir en los puntos y a-partes, y pasa que me da un poco de miedo por una parte... y por otra (pasa) que me veo muy fuerte para vivir otra vez en Madrid una vez adulta del todo.

Pasa que como dice un gran amigo "nos hemos vuelto perros viejos de esta cuidad" y yo, que tengo memoria en el olfato, puedo recorrer con los ojos cerrados casi todas las partes del no-asfalto y de la piedra, y también de los cuerpos.

Pasa que nunca olvidaré que fui Florencia y que dejé de tener miedo a la bici.